
El Roble Solidario es una cooperativa que inició su trayectoria en el año 2000 para gestionar la residencia Vicente Ferrer en Castilblanco de los Arroyos (Sevilla). Desde sus inicios, su modelo se centró en el cuidado del clima laboral y el reconocimiento del valor de cada persona. Aplicando estándares de calidad como la norma ISO 9001 y el modelo EFQM, convirtiéndose en la primera residencia en alcanzar estos niveles. Tal y como ya expliqué en anteriores entradas, me hace mucha ilusión poder hablar de ella puesto que fue fundada por mi padre y formo parte de ella desde hace 26 años.
Como entidad de la ESS, contribuyen a la sociedad compartiendo sus conocimientos de distintas formas: en la Cátedra de Economía Social, Ética y Ciudadanía “Grupo Cooperativo El Roble”, en colaboración con la Universidad Pablo de Olavide (UPO) y colaborando con otros agentes de la economía social.
El acceso a la formación y el intercambio de conocimientos son pilares clave en los objetivos de desarrollo de la UE (ODS 4 – Educación de calidad). La creación de la cátedra y las formaciones y ponencias a grupos y empresas de todo el mundo son un claro ejemplo de compromiso. Como mencionaremos más adelante, también han promovido grupos de voluntariado digital que enseñan a personas mayores a utilizar las nuevas tecnologías, reduciendo la brecha digital en entornos rurales.
El décimo séptimo ODS (alianzas para lograr objetivos) es el más transversal. Esta cooperativa funciona como un nodo de redes de colaboración local, nacional e internacional:
El Roble forma parte del Consejo Rector de FAECTA (Federación Andaluza de Empresas Cooperativas), colabora con ayuntamientos y corporaciones, participaron en la elaboración de la Ley de Cooperativas Andaluzas, trabaja con banca ética como FIARE, y mantiene alianzas con asociaciones empresariales como AECP (Asociación Empresarial del Corredor de la Plata). Además, elaboraron y publicaron la Guía para la aplicación de las normas UNE-EN ISO 9001:2008 y 14001:2004 (Guía Q Mayores), un referente en el sector. También reciben visitas internacionales y destacan por su excelente relación con otras cooperativas del sector, basadas en la colaboración y el respeto mutuo, en lugar de la competencia.
Esta cooperativa andaluza se enmarca, claramente, dentro de la Economía Social y Solidaria priorizando su compromiso con la sociedad y territorio, compartiendo sus conocimientos con el entorno y gestionando sus centros sin una visión única de lucro. Forma parte muy activa del mundo cooperativo tanto a nivel nacional, como internacional. Años atrás, la relación e intercambio de información con el entorno era más rudimentario y en núcleos próximos como barrios, pueblos y pequeñas comunidades. Gracias al avance de las nuevas tecnologías, es posible compartir valores y proyectos con distintas partes del mundo y conectar con más personas y entidades.
El Roble Solidarios ha ido migrando sus herramientas tecnológicas hacia empresas europeas y más comprometidas socialmente. Se ha entendido el riesgo del BigData y cómo se utilizan los datos, así que han tratado de trabajar con entidades más cercanas, con estándares de calidad más cercanos a la ESS y sostenibles.

Uno de los mayores desafíos en nuestro país es la soledad no deseada. Cada vez hay más personas mayores que viven solas en entornos donde las redes vecinales están desapareciendo. El Roble Solidario cree que una empresa debe generar un impacto positivo en la sociedad, y destinan recursos y esfuerzos para lograrlo de manera real y comprometida. Combaten este aislamiento con programas de voluntariados y actividades sociales que permitan construir relaciones intergeneracionales.
La digitalización les permitió conectar con otras partes del mundo y conocer realidades similares y distintas a las nuestras, conectar con otras personas y enriquecer su visión de un mundo más diverso. Nuevas formas de trabajar y sistemáticas y formas de organización. Durante el confinamiento, por ejemplo, las nuevas tecnologías permitían acompañar a personas mayores en sus casas o conectar a familiares con residentes. Además, el acceso a formación online y recursos de entretenimiento ayudaron a paliar los efectos que la pandemia provocaba en el bienestar mental de las personas. Las redes sociales jugaron un papel fundamental.
En consonancia con los valores de transparencia y responsabilidad social, se trasladó a la web un apartado específico que permite conocer historias de impacto positivo (como las detalladas anteriormente), proyectos colectivos y entidades colaboradoras.
La casuística del sector permite promover sistemas de intercambio no monetarios, como bancos de tiempo e iniciativas de voluntariado como la anteriormente descrita. Al tratarse de una entidad centrada en el cuidado de personas mayores y/o dependientes, la economía de los cuidados se alinea de forma natural con los principios de las finanzas éticas. Los servicios complementarios no sanitarios, como la iniciativa voluntaria Soledad No Deseada, ofrece a las personas mayores compañía, lectura, pequeños paseos y cariño. Los usuarios con mayor autonomía son partícipes de las actividades, aportando su experiencia (enseñando oficios, contando historias, cosiendo) a cambio de compañía, sintiéndose útiles y valorados, lo que refuerza su bienestar cognitivo y emocional. Muy en consonancia con el 10º ODS (reducción de las desigualdades).
El voluntariado, trueque o la organización de actividades, quedan fuera de los medios estándar y regulados, por lo que el principal temor y reto era el enfoque legal. Además, tal y como se mencionaba en párrafos anteriores, es un sector exigente y trabajar con la Administración Pública requiere cumplir los requisitos normativos es muy altos.
Muy relacionado con el impacto positivo de las tecnologías y digitalización, desde hace años la cooperativa ha fomentado iniciativas para cohesionar su entorno, generar impactos positivos y consciencia de unión. El grupo de voluntariado digital, un grupo de vecinos de Castilblanco de los Arroyos, mostraba a las personas mayores qué se podía hacer con las nuevas tecnologías.
Con todo lo anterior, existe una clara integración y vinculación de El Roble Solidario con el tercer ODS (Salud y Bienestar), enfocado en garantizar una vida sana (de calidad) y promover el bienestar social. Los programas de voluntariado y acompañamiento de personas mayores impactan directamente en el bienestar cognitivo y emocional de las personas, combatiendo la soledad no deseada y el aislamiento de una parte de la población muy vulnerable. El uso de la tecnología durante la pandemia aseguró el acompañamiento y mitigó los efectos en la salud mental de las personas usuarias y la certificación en calidad ayuda a elevar los estándares del cuidado de las personas.
La UE promueve activamente la economía social como motor de empleo inclusivo y digno. La cooperativa demuestra que la viabilidad económica no está reñida con el enfoque humano. Los propios valores fundacionales de la cooperativa están en consonancia con el octavo ODS (Trabajo Decente y Crecimiento Económico): una empresa debe ser rentable, pero una vez establecido el principio básico y elemental, entendieron que el enfoque humano y cuidado del entorno debía ser un valor perpetuo. Es por ello que se promueve, dentro de la cooperativa, que la mayoría de los y las trabajadores sean cooperativistas. Una forma muy buena de implicar y comprometer a las personas en el proyecto.
El PERTE se articula en torno a tres objetivos que se adaptan totalmente a las características de esta cooperativa: impulso y desarrollo de la ESS y su potencial transformador, desarrollo e impulso de unos servicios avanzados en el ámbito de los cuidados, accesibles y centrados en las personas y crear una base referente en Economía Social al servicio de la transferencia e intercambio de conocimientos con las entidades de economía social.
La transición digital en los cuidados, que promueve el PERTE, necesita una modernización tecnológica del sector. Este tipo de financiación abre la puerta a que El Roble incorpore herramientas de teleasistencia avanzada y software de gestión más avanzados que permitan mejorar la seguridad de residentes, sin perder la cercanía con sus usuarios. Dicho lo cual, la cooperativa no ha aplicado a ninguna subvención. Por otro lado, la Unión Europea busca situar a las entidades que ponen a las personas y al fin social por encima del beneficio en el centro de la resiliencia económica. El Roble responde a esta visión europea a través de sus valores empresariales.
Junto con todo esto, la alta dependencia del sector sociosanitario de las plazas concertadas y las licitaciones públicas de centros de día convierte a la contratación pública en el verdadero pulmón para la sostenibilidad de El Roble. Aunque parte de sus plazas son privadas, la gran mayoría de sus ingresos provienen de los conciertos con la Administración Pública.
El principal problema a la hora de aplicar a licitaciones públicas es que tradicionalmente se adjudican bajo el criterio de precio más bajo. Eso hace que grandes empresas tradicionales EULEN compitan con otras que mantienen mejores condiciones laborales, calidad de trato más humano y que priorizan la atención al puro beneficio. Se trata de promover con la administración pública licitaciones con ventajas específicas en baremos para entidades de la ESS por su arraigo y reinversión local, pero requiere un esfuerzo que los técnicos (generalmente) evitan por diversas circunstancias.
La licitación pública debe ser entendida, por las AA.PP, como una herramienta de política pública de retorno social. Cuando se diseña una contratación pública que introduce cláusulas que puntúan positivamente la estructura democrática, la igualdad de género real en los órganos de decisión, la compra de suministros a proveedores locales y el bienestar laboral de la plantilla, ocurre un fenómeno circular: el dinero público invertido se queda en el propio municipio, generando riqueza y bienestar que vuelve a las arcas públicas en forma de impuestos locales y cohesión social.
Os dejo con una entrevista que le hicierona mi compañero Abel Catela, donde explica muy bien los principios y características de nuestra cooperativa.


Este es un espacio de trabajo personal de un/a estudiante de la Universitat Oberta de Catalunya. Cualquier contenido publicado en este espacio es responsabilidad de su autor/a.